La nota de ABC Córdoba al canónigo del Cabildo de Guadalupe de México: Eduardo Chávez, Doctor en Historia de la Iglesia, ofrece este jueves una conferencia en Córdoba sobre la aparición
Monseñor Eduardo Chávez, canónigo del Honorable Cabildo de la Basílica de Guadalupe de México, postulador de la causa de canonización de San Juan Diego y director del Instituto Superior de Estudios Guadalupanos, ofrece este jueves 30 de abril una conferencia sobre ‘La verdad de Guadalupe’ en la parroquia de Nuestra Señora de la Consolación de Córdoba, en la colonia de la Paz.
Está considerado un experto mundial en el acontecimiento guadalupano, ocurrido en diciembre de 1531 en el cerro del Tepeyac. Con sus palabras llevará al público a conocer más sobre la aparición de la Virgen de Guadalupe y el misterio de la imagen impresa en la tilma del indio San Juan Diego, que sigue intacta y sigue siendo objeto de estudio y devoción.
Eduardo Chávez nació en 1956 en Ciudad de México, fue ordenado sacerdote en 1981 y lo enviaron a Roma para estudiar Historia de la Iglesia, ámbito en el que es Doctor. Sus vínculos con España se remontan a hace tres décadas y aquí se encuentra de nuevo para dar la ponencia que comenzará a las 18.30 horas, con la presentación de Joaquín Alberto Nieva, deán-presidente y canónigo doctoral del Cabildo-Catedral de Córdoba.
-¿En ‘La verdad de Guadalupe’ qué claves descifrará?
-En 1998 es cuando se me requiere especialmente para formar parte de la comisión histórica de la canonización de San Juan Diego y llegué a ser postulador en la parte final de todo ese proceso. El conocimiento de tantos documentos históricos sobre la Virgen de Guadalupe le da a uno mucha más veracidad de la realidad del contexto histórico por el cual se apareció. No es que unos piensan una cosa, yo pienso otra. No es así de sencillo, es profundizar en los documentos históricos. Junto con esto, yo soy pintor, estudié en la Universidad Autónoma de México y al analizar la imagen de la Virgen de Guadalupe vi que es una imagen plasmada que no tiene pincelada, brochazo, que no está en un lienzo, sino en una tilma, que es una capa de un indígena, esa tela está porosa, no tiene preparación… Eso admira a cualquiera y cuando uno empieza a profundizar más sobre este aspecto también es increíble. Así que vamos a hablar especialmente de esos documentos históricos que fortalecen su conocimiento.
-¿En dónde reside la importancia de la aparición?
-En todo ese encuentro con el indígena Juan Diego en la mentalidad de los indígenas Ella hace una perfecta inculturación: Ella toma esas raíces que se encuentran en todo corazón de todo ser humano y las lleva a la plenitud de Jesús. Eso se fue transmitiendo por tradición oral comenzando con Juan Diego y existen manuscritos al inicio que son muy importantes. Uno de estos documentos es el Nican Mopohua (que significa ‘aquí se narra’). Antonio Valeriano, un indígena sabio, en 1545 escribe este relato escuchado al mismo Juan Diego en caracteres latinos, pero en sonido nahua. Ese manuscrito nadie lo leyó en su época y así fue caminando con la precisión de lo que estaba en el acontecimiento guadalupano.
-¿Cómo se ha estudiado la tilma?
-En la conferencia vamos a ver fotografías de milímetros del tejido y ahí está la imagen de la Virgen de Guadalupe. Los científicos han estado muy cerca del Instituto de Estudios Guadalupanos y confrontamos con otras personas que inicialmente no creían y curiosamente se quedan sin palabras cuando ven la relación de los ojos, las estrellas, las montañas con respecto a la imagen. Es un mensaje que todavía está dando mucho de que hablar y nos sigue hablando porque cuanto más se actualice, más se encuentra de Jesús a través de la Virgen de Guadalupe para el mundo actual.
-Hace hincapié en que la Virgen escogió a alguien humilde, ¿es así?
-Sí, y también escogió a un español porque fue muy clara, es una armonía perfecta cuando elige a este indígena humilde y quien tenía que aprobar lo que Ella tanto deseaba, la casita sagrada, la civilización del amor, tenía que ser el obispo, que es un español en esta historia de salvación. Es maravillosa esta unidad que logra la Virgen de Guadalupe. Cuando Ella se aparece en 1531 no había fronteras y México era prácticamente la Nueva España, esta aparición es en territorio de lo que comprende España en ese momento.
Pujante devoción
«Guadalupe recibe 27 millones de peregrinos anualmente de países como Corea del Sur, Vietnam, Polonia, Estados Unidos»
-¿Cómo sigue siendo esta devoción en México y otros países como España?
-Cada vez más fuerte, profunda. En México parece que muchos se apartan de la Iglesia, dicen soy católico, pero no practico, pero hasta los que no creen en la Iglesia católica son guadalupanos. Hay judíos guadalupanos. Más allá de fronteras, han venido al santuario peregrinaciones de Polonia, de Estados Unidos, Canadá, Colombia, Brasil, Corea del Sur, Vietnam. Cada vez hay más y más peregrinos: a la basílica de San Pedro del Vaticano llegan anualmente 17 millones de peregrinos; en Lourdes, 6 ó 7 millones; en Fátima, 6 ó 7 millones; Aparecida en Brasil, 11 millones; y en Guadalupe, 27 millones (10 millones más que en San Pedro). Es una cosa increíble.

Eduardo Chávez, estudioso del acontecimiento Guadalupano. (ABC)
-¿Cómo recuerda la canonización de San Juan Diego?
-Fue maravilloso que un Papa santo, San Juan Pablo II, haya decidido canonizarlo. Estaba muy enfermito, pero a nivel espiritual era un roble y él quería y lo hizo: canonizar a Juan Diego en el Tepeyac. Siempre digo «¿cuándo volveremos a ver dos santos en el mismo presbiterio?». Va a ser difícil, pero no imposible. Siempre han dicho en el Vaticano que fue una de las canonizaciones más importantes y hermosas que han vivido. Eso ayuda para entender que todo el acontecimiento de Guadalupe es cierto porque cada canonización es signo de la infalibilidad del Papa.
-Hablaba antes de las fronteras. En México es un tema muy candente la inmigración, también en España, ¿cuál es su visión desde el prisma de Guadalupe?
-Muchos de nuestros hermanos vienen de otro país para ir hacia la frontera a lo que ellos dicen el paraíso, Estados Unidos, llegan a la basílica a pedir protección y cuidado a la Virgen de Guadalupe. Es muy triste que dejen su casa, su raíz, su tierra porque no es fácil porque para los indígenas, por ejemplo, su casa paterna es donde nacieron, no un hospital. El dejar la tierra es dejar parte de su propio ser, sus ancestros. Tan es así que muchos que trabajan ya en Estados Unidos les dicen a sus hijos que, cuando se mueran, los entierren en su pueblo. Ojalá que todos las personas que tienen la autoridad y la justicia lo atiendan lo más pronto posible.
-México reclama que España pida perdón por la conquista, ¿qué opinión le merece?
-Todo son contextos históricos que es muy importante tener en cuenta. No podemos juzgar con criterios actuales lo que hace cinco siglos sucedió con criterios de aquel entonces. Por el otro lado, hay que recordar que la conquista de México no fue así tan fácil de españoles en contra de indígenas y ganaron los españoles. Son unos 500 españoles en un imperio de veintitantos millones y llegan y tienen la audacia y la habilidad de hacer alianzas con tribus contrarias a los mexicas. La conquista en realidad es una serie de alianzas en contra de los mexicas que llevaban el imperio, ese imperio fue hecho a base de guerras y sometimiento de todos los pueblos indígenas. Los conquistadores venían con un deseo de ser los paladines de la iglesia de Jesús porque era su deber. Es muy complejo. Entre los españoles, tenemos los conquistadores como Hernán Cortés, otros son los primeros Franciscanos que venían para salvar a través del bautismo a los indígenas. En las Universidades de Burgos y Salamanca por aquel tiempo se debatía quiénes somos nosotros los españoles para ir a otro territorio que no es nuestro, esclavizar a esa gente cuando los árabes hicieron eso con nosotros ocho siglos. Es mucho más complejo.




