Bajo el cielo de los Valles Calchaquíes, la Iglesia de la Puerta La Paya (Cachi) se vistió de fiesta este 4 de enero para honrar a su Santo Patrono, el Divino Niño Jesús de Praga. En una jornada marcada por la devoción, la comunidad se reunió bajo un lema que resonó en cada rincón del valle: “Divino Niño Rey de Praga, con tu luz y alegría fortalece nuestra fe”, convocando a familias, niños y fieles que participaron con profundo espíritu religioso de las distintas actividades programadas para la ocasión.
Como parte de la jornada, se realizó la tradicional procesión con las imágenes, acompañada por los devotos que caminaron en oración y recogimiento, renovando una expresión de fe que forma parte de la identidad cultural y espiritual de la comunidad.
Al finalizar el recorrido, las imágenes ingresaron al templo donde el sacerdote de la comunidad dirigió unas palabras y compartió una bendición especial dedicada a los niños, destacando el valor que tienen para la vida del pueblo y de los Valles Calchaquíes.
«El gran tesoro de estos Valles Calchaquíes, ¿qué es? Los chicos. No hay tesoro más grande. Por eso te pedimos hoy, Niño Jesús, bendigas a estos nuestros hermanitos que nos dan alegría, nos dan un corazón nuevo. Protégelos, cuídalos y acompáñalos”, expresó el Padre Enrique Domínguez durante su mensaje.
El Niño Jesús de Praga es considerado patrono de los niños, de los estudiantes y de quienes buscan paz y guía espiritual. A esta advocación se le atribuyen numerosos milagros y es venerada en distintas comunidades del mundo.
La jornada continuó con cantos del ministerio de música, que acompañó el momento con alabanzas y canciones religiosas, aportando un clima de recogimiento y lleno de emoción entre los presentes.
De esta manera, la fiesta patronal volvió a reunir a la comunidad de la Puerta La Paya en una celebración que reafirma la importancia de la fe, la tradición y el sentido de pertenencia de los pueblos de los Valles Calchaquíes.





