LA MUSICA CRISTIANA COMO CAMINO HACIA DIOS: de la Gregoriana a la Contemporánea y la Electrónica

Un puente entre el alma y el cielo

Decía Juan Pablo II en su Carta a los Artistas (1999): “La música expresa una dimensión del espíritu que brota de la profundidad del corazón humano”.

Cualquiera de nosotros ha experimentado esta verdad. La música nos toca el corazón, y la música cristiana tiene el poder particular de abrirnos a Dios.

¡Cuántos ejemplos de artistas cristianos que transmiten la Buena Nueva a través de la música! Todos hemos aprendido canciones que nos acercan a Jesús, al Padre y al Espíritu Santo: desde villancicos que aprendemos de niños hasta cantos de adoración. Y, por supuesto, también aquellas que nos unen a la Virgen María y a los Santos.

La música no es solo un arte o mero entretenimiento, es un lenguaje del alma, y puede ser un camino hacia Dios, una forma de anunciar el Evangelio. Es capaz de expresar misterios que el discurso racional no puede abarcar plenamente. Como señalaba el Papa Francisco, es “un verdadero instrumento de evangelización”.

La música tiene un poder transformador: brinda consuelo y sanación, genera emociones fuertes. Pero, más profundamente, la música cristiana puede disponer el alma para la Gracia, ablandando la dureza del corazón y facilitando la oración.

El Canto Gregoriano: Sumergirse en el Misterio

Es la música propia de la Liturgia. Un ejemplo superlativo de aquella que nos sumerge en el misterio de Dios y en la oración.

El canto gregoriano es esencialmente anónimo. No busca exaltar la voz del cantante ni su emoción. Su objetivo es que solo quede la Palabra. No hay «yo», solo “nosotros”. Su ritmo nos saca de la prisa terrenal y nos introduce en la eternidad. Al no tener saltos bruscos ni ritmos bailables, ayuda a la mente a calmarse y entrar en un estado de contemplación espiritual. Es música para escuchar a Dios.

La Música Contemporánea: El abrazo divino

Por otro lado, también existe la música interpretada por diferentes artistas cristianos, que apelan a diversos géneros modernos (pop, rock, baladas, etc.) y que surgen de una necesidad distinta: la búsqueda de expresión personal y la experiencia de un encuentro íntimo y emocional con Dios.

Este género musical es muy poderoso para «romper el hielo» del corazón moderno, para grupos de oración, retiros y momentos de intimidad personal. Escucharla es para algunos el inicio de un camino, y para los que ya son creyentes, una inspiración fuerte, un toque al corazón para recomenzar el camino que se abandonó o quedó olvidado.

Busca a menudo provocar una respuesta inmediata, una conversión o una manifestación del Espíritu en el momento presente. Es música para expresarle a Dios lo que sentimos.

Una pequeña consideración necesaria al respecto: en la vida espiritual se debe tener presente que no podemos basar nuestra fe solo en «lo que se siente” y terminar buscando la emoción y no a Dios. Como nos recuerda San Juan de la Cruz, los gustos espirituales pueden ser consuelos del camino, pero no son el destino final.

La sica Recreativa que evangeliza

Finalmente, hay música que se escucha en un momento recreativo, y que también evangeliza, desde otro lugar y en contextos culturales diversos.

Un ejemplo fascinante es lo que hace el Padre Guilherme, sacerdote que usa la música electrónica (te mostramos un video) o incluso canciones con contenido religioso creadas por artistas seculares famosos, como Pavarotti y Eric Clapton interpretando la canción “Holy Mary” (te mostramos el video).

¿Cuál es mejor para la vida cristiana?

No se trata de elegir uno y descartar el otro, sino entender su función y sus riquezas. La música refleja diferentes dimensiones de nuestra relación con Dios: nuestro anhelo de contemplar y adorar su Trascendencia y Misterio, y el deseo de sentir su cercanía amorosa.

Aprovechemos la música para unirnos más a Dios. Disfrutemos de la belleza del arte musical en toda su variedad para adorar, dar gracias y unirnos al Señor. Te invito a que conozcas y explores la música cristiana en toda su riqueza: una verdadera ayuda para el camino hacia Dios.

En los comentarios, te invitamos a compartir quésica cristiana alimentó tu fe.

El Canto Gregoriano: Sumergirse en el Misterio

La Música Contemporánea: El abrazo divino

Música Cristiana

La Música Recreativa que evangeliza – electrónica

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