En el Colegio Salesiano “Ángel Zerda” (Caseros 1250), cada sábado a las 16 hs se vive algo especial: los jóvenes se reúnen para compartir, y encontrarse con Dios en el Grupo Mallín, un espacio que combina amistad, alegría y el espíritu salesiano que dejó Don Bosco.
Mallín nació en Mendoza hace casi 60 años. Su nombre, que en lengua mapuche significa “lugar donde brota el agua”, refleja perfectamente su misión: ser un punto de encuentro donde surge vida nueva, donde los jóvenes encuentran contención, amistad y un camino para acercarse más a Dios.
Con el paso del tiempo, se extendió por todo el país y mantiene una propuesta clara: acompañar a los jóvenes desde el carisma de Don Bosco, con una pastoral que abraza, escucha y se vive en comunidad. A través de juegos, recreación, charlas y momentos de formación, cada encuentro se convierte en una oportunidad para descubrir la fe de manera simple y cercana.
Una de las frases que inspira al grupo es “Dame almas, llévate lo demás”, expresión profunda de Don Bosco que resume su misión: acercar cada joven a Dios. Ya sea a través de una charla, una catequesis, un juego en el patio o un gesto de acompañamiento. Mallín quiere ser ese puente donde cada chico pueda reencontrarse con su fe y sentirse parte de una familia.
Los jóvenes coinciden en que es un lugar donde se comparte, se aprende y se disfruta. Entre risas, aprendizaje y amistad, van construyendo un camino común, cuidándose, escuchándose y creciendo juntos.
El grupo funciona en dos sedes:
Colegio Salesiano “Ángel Zerda” – Caseros 1250
Barrio Ceferino Namuncurá
Podés encontrarlos en Instagram como @mallin.salta para sumarte o conocer más sobre sus actividades.
Mallín es, simplemente, eso que Don Bosco soñó: jóvenes reunidos, alegres, acompañados… y cerca de Dios.









