La historia salesiana nace del corazón de un sacerdote que supo mirar a los jóvenes con los ojos de Dios: San Juan Bosco. Don Bosco dedicó su vida a crear espacios donde los chicos pudieran crecer, jugar, formarse, sentirse amados y descubrir que la fe es una alegría compartida. Su misión fue siempre la misma: salvar almas a través del amor, la educación y la presencia.
A partir de ese sueño nació el Espíritu Salesiano, que hoy sigue vivo en cada patio, cada oratorio y cada comunidad que abraza a los jóvenes con esperanza.
En Salta, ese legado se multiplica en el Movimiento Juvenil Salesiano (MJS), un espacio donde los jóvenes viven la fe desde la acción, el servicio y la fraternidad. El MJS está conformado por distintos grupos que, aunque diversos, comparten el mismo carisma:
- Mallín, acompañando el crecimiento humano y espiritual de adolescentes y jóvenes.
- Batallón, con su espíritu de servicio, compromiso y disciplina.
- Palestra Salesianos, un espacio de formación, reflexión y vida comunitaria.
- Oratorio, el corazón del carisma de Don Bosco: un patio abierto para todos, especialmente para quienes más lo necesitan.
Con ese Espíritu nació la Kermés Salesiana 2025, un evento que, aunque se presenta como una fiesta, es en realidad mucho más, es un acto de amor colectivo, un encuentro solidario que une corazones y construye oportunidades reales para los chicos.
Durante la jornada, entre juegos, música y risas, se reveló el verdadero propósito de esta celebración. Celeste Pacheco del equipo de Corazón Cristiano dialogó con María José López Varela —más conocida como Pilu—, coordinadora del MJS, quien expresó que todo lo recaudado se destina a sostener las actividades pastorales de verano, especialmente el Oratorio de Verano: una colonia destinada a niños y adolescentes de 8 a 17 años cuyas familias no siempre cuentan con los recursos necesarios para brindarles un espacio seguro y recreativo durante las vacaciones.
Siguiendo el sueño de Don Bosco, los chicos encuentran un patio donde pueden jugar, aprender, hacer amigos y disfrutar de un verano sano y feliz. La kermés permite que ese sueño siga siendo posible cada Enero.
Pero lo más valioso de esta jornada no fueron solo los stands, los juegos o la música. Lo verdaderamente profundo fue lo invisible: la unión de toda la obra salesiana.
Colegio, exalumnos, familias, el Centro de Formación Profesional, la Unión de Padres y, por supuesto, el MJS, todos trabajando por un mismo fin: transformar la alegría en servicio y el encuentro en oportunidad para quien más lo necesita.
Por eso, esta kermés no fue solo una fiesta. Fue un gesto concreto de amor cristiano. Una muestra de que la fe, cuando se vive en comunidad, se convierte en esperanza tangible.
Un acto de fraternidad que nos invita a reflexionar desde el corazón: cuando nos unimos, Dios actúa; cuando compartimos, Él multiplica; y cuando servimos, su alegría se hace visible.
La Kermés Salesiana 2025 nos recordó que evangelizar también es esto: abrir el corazón, tender la mano, construir puentes y ser luz para los demás.
Porque en cada chico que sonrió ese día, en cada familia que colaboró, en cada voluntario que ofreció su tiempo, quedó claro que el carisma de Don Bosco sigue vivo… y sigue transformando vidas.
¿Querés sumarte al Movimiento Juvenil Salesiano en Salta?
Las puertas siempre están abiertas para quienes quieran vivir la fe desde la alegría y el servicio.
Instagram oficial del MJS Salta:
Movimiento Juvenil Salesiano: @mjs.salta
Instagram de cada comunidad:
Mallín: @mallin.salta
Oratorio: @oratoriosalta
Batallón 94: @bata94.salta Palestra Salesianos: @paletrasalesianos









